
La gastronomía de Ávila es bastante peculiar y muy característica, debido en parte por la influencia de su diversidad geográfica y de su clima. Es una cocina sencilla, pero con tintes hebreos, islámicos y cristianos, que la hacen aún más atractiva, como se puede comprobar en los restaurantes que se distribuyen por la capital abulense.
El Restaurante El Palomar se halla ubicado en Vara del Rey 5, en el centro de Ávila en un local emblemático y tradicional situado en el interior del recinto amurallado, y que combina la cocina tradicional con productos de temporada y mercado. Ofrece una muy buena relación calidad-precio en un ambiente familiar y acogedor. Entre sus especialidades está la carne roja a la piedra, el chuletón de avileña a la parrilla y una amplia variedad de tapas y postres caseros. Dispone de menú diario y el precio medio de la carta es de 15-25 euros.
En la Plaza Rastro está ubicado el Restaurante Mesón del Rastro, en un edificio adosado a la muralla, antiguas caballerizas del Palacio de los Dávila, a pocos metros de la casa natal de Santa Teresa de Jesús y ubicado en un entorno auténticamente castellano, que existe desde el siglo XIX, ofreciendo el sabor de la cocina típica de la región de Ávila. Ofrece excelentes almuerzos y tapas con productos típicos de la ciudad. Entre sus especialidades destacan las judías del Barco de Ávila, el cordero asado o en caldereta, las mollejas, la ternera del Valle Amblés y el tostón asado. Dispone de menú diario y carta desde 26-35 euros.
Otro de los establecimientos que ofrece cocina tradicional en Ávila es el Restaurante El Torreón de Ávila, en la calle Tostado 1, en el centro de la ciudad. Su especialidad son las carnes de Ávila, los chuletones y los solomillos. Dispone de menú diario y el precio de la carta es de 26-35 euros.
En la Plaza San Vicente 3 se encuentra el Restaurante Las Murallas, conocido también por los Hilarios. Está ubicado en el centro de la ciudad en un edificio del siglo XV, junto a la Basílica de San Vicente y al Arco de San Vicente. En él se puede degustar una amplia variedad de platos típicos, como el chuletón, las judías del Barco, las patatas revolconas, la sopa castellana, el cabrito asado, y algunas de las especialidades como la oreja rebozada y las mollejas guisadas, además de postres caseros como la leche frita o la cuajada. Dispone también de platos, tapas y raciones. Cuenta con menú diario y el precio medio de la carta es de 26-35 euros.
Podéis llegar a Ávila en coche, con vuestros billetes de tren o en autobús. Una vez allí, y alojados en vuestros hoteles, nada mejor que disfrutar de la ciudad y el sabor de sus asados tan célebres.
Foto Vía: agenciasic.es