
El Alcázar de Segovia es, junto al Acueducto romano, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, que atraen a gran parte del turismo que visita Castilla-León. Se asienta sobre un promontorio, que domina los ríos: Eresma y Clamores y que fue habitado como castro y usado por árabes y romanos.
A partir de la toma de Toledo, en el siglo XI, la ciudad creció y se construyeron diveros edificios civiles y religiosos en el siglo XII. A comienzos del siglo XV – en tiempos de los Trastamara-, se realizan las primeras obras del Alcázar de Segovia; de esta fase destacan la Torre Principal y la Sala de la Galera.
En la última parte del siglo XVI, se realiza el Patio Principal y la Escuela de Honor. Bien entrado el siglo XIX, un incendio asoló el Alcázar y desde la última parte de este siglo, acoge en su interior el Archivo General Militar.

Sala exterior del Alcazar
Se puede decir del Alcázar, que es una superposición de estilos arquitectónicos, donde destacan: románico, gótico, mudéjar y renacentista y está construido alrededor de dos patios: Patio de Armas -el principal- y Patio del Reloj.
El Patio de Armas tiene su origen en el siglo XII, pero se reconstruye en el siglo XVI, utilizando el estilo vigente en esos momentos: el herreriano, con la austeridad correspondiente y rodeado de arcos de medio punto renacentistas. Desde aquí se penetra a una zona de estilo románica: Sala de Ajimeces.
A un lado de los patios de armas se encuentran las dependencias nobles, que fueron utilizadas como Salones Regios y dependencias reales, entre los que destacan: el Tocador de la Reina, el Salón de los Reyes y la Sala del Trono, decorados al estilo de los reyes medievales castellanos y donde se puede apreciar un claro gusto por la decoración morisca.
Los techos de los salones tenían decoraciones de estilo mudéjar y ricos artesonados que se perdieron con el incendio del siglo XIX, aunque se han reproducido fielmente gracias a los grabados existentes de la época.
La Sala de los Reyes, la más conocida de este espacio regio se ha convertido en lugar de celebraciones y actos de protocolo y donde se pueden apreciar los techos con decoraciones mudéjares, así como las 52 estatuas policromadas y sedentes de los reyes castellano-leoneses en el friso superior.
Foto 1 Vía: webmujeractual
Foto 2 Vía: justsaygood9